Roberto Luengo – Molins Construction Solutions
En toda estructura robusta y funcional existe un componente esencial que a menudo pasa desapercibido: los anclajes metálicos. Estos sistemas garantizan la unión segura entre elementos constructivos y permiten la transmisión de cargas desde maquinaria, placas o estructuras metálicas hasta soportes habitualmente formados por hormigón, piedra o ladrillo.
Su papel es discreto, pero fundamental en todo tipo de aplicaciones: desde rehabilitaciones hasta infraestructuras de transporte o naves industriales. Sin embargo, el rendimiento del anclaje no depende sólo del tipo de fijación (pernos, tornillos o barras), sino del sistema completo, que incluye morteros o resinas de alto rendimiento, y de una correcta preparación del soporte, clave para garantizar una adherencia óptima y una durabilidad estructural real.
RELLENOS Y ANCLAJES DE CEMENTO
Los morteros de anclaje cementosos son una de las soluciones más utilizadas por su alta capacidad mecánica, su fluidez controlada y, sobre todo, por su nula retracción, evitando huecos y garantizando una transmisión eficaz de esfuerzos.
La gama PROPAM GROUT de Molins Construction Solutions ofrece múltiples opciones en función del grosor de la aplicación y el entorno de uso:
- PROPAM GROUT 140 y 140 R son morteros fluidos, de altas prestaciones y aptas para espesores de 20 a 150 mm. Con excelentes resistencias, son ideales para rellenos bajo bancadas de maquinaria, placas base o anclajes puntuales.
- PROPAM GROUT 180, diseñado para espesores de hasta 250 mm, aporta una expansión controlada y asegura el contacto total entre soporte y anclaje.
- En entornos más exigentes, como aplicaciones ferroviarias o cargas dinámicas, destacan PROPAM GROUT 140 HP y 180 HP, con una muy alta resistencia mecánica, comportamiento estable en condiciones severas y resistencia a la helada y sales descongelantes.
- Por último, cabe destacar PROPAM GROUT 110 R, que proporciona resistencia temprana y un excelente comportamiento en rellenos de precisión y en anclajes de pernos.
Todos estos morteros presentan alta adherencia al hormigón y al acero, están libres de cloruros y agregados metálicos nocivos y cumplen con las normas europeas EN 1504-6 y EN 1504-3. Su aplicación, mediante vertido o bombeo, los hace especialmente eficientes en obra, siempre que se garantice una correcta preparación del sustrato.
RELLENOS Y ANCLAJES DE RESINAS
Cuando las condiciones de obra son más exigentes –como bajas temperaturas, tiempos de puesta en servicio muy cortos, exposición a vibraciones o cargas puntuales elevadas–, las resinas de anclaje ofrecen una alternativa altamente eficiente y fiable.
Molins ofrece la gama PROPAM NF, con formulaciones bicomponentes sin estireno en formato de cartucho coaxial, que se mezclan automáticamente, para una aplicación limpia y precisa:
- PROPAM NF VINYL, a base de viniléster, ofrece un curado rápido y está certificado para aplicaciones en ladrillo vacío y macizo (ETA según ETAG 029). Es ideal para anclajes en pantallas, forjados o losas y permite reutilización cambiando la cánula.
- PROPAM NF EPO, a base de epoxiacrilato, destaca por su alta capacidad estructural y compatibilidad con hormigón agrietado, acciones sísmicas C1 y C2, y uso en agua potable.
- PROPAM NF POLI, una resina de poliéster, es una solución eficaz y económica para fijaciones en soportes húmedos y con curado rápido, especialmente útil en obras de rehabilitación.
Complementariamente, el PROPAM GROUT 102 EPO es un mortero de epoxi fluido sin disolventes, con alta fluidez y nula retracción, apto para rellenos estructurales, refuerzo de raíles o rellenos bajo placas de soporte. No requiere imprimación, es impermeable al vapor de agua y ofrece gran durabilidad en severas condiciones.
Estas soluciones responden a exigencias elevadas de carga y agresividad química, y permiten trabajar con seguridad incluso con anclajes cercanos entre ellos o en los bordes.
CASO PRÁCTICO: ANCLAJE SOBRE HORMIGÓN EN ENTORNO INDUSTRIAL
Durante el montaje de maquinaria pesada en una nave logística, se detectaron irregularidades en el hormigón que impedían una fijación fiable con sistemas convencionales. Además, las vibraciones y cargas dinámicas generaban dudas sobre la durabilidad de la solución.
El equipo técnico optó por aplicar PROPAM GROUT 140, gracias a su fluidez, resistencia mecánica y retracción compensada. Se preparó adecuadamente el soporte (limpio, rugoso y ligeramente húmedo) y se protegió el curado para evitar fisuraciones. El resultado: una fijación sólida, uniforme y duradera.
En zonas de mayor exigencia estructural se reforzó con PROPAM GROUT 140 HP, mientras que en áreas críticas sometidas a cargas concentradas y contacto con agentes químicos se aplicó PROPAM GROUT 102 EPO. La combinación de estos productos garantizó el rendimiento y seguridad de la instalación, replicable en otros entornos como el transporte, la industria o las infraestructuras viarias.
