La Asociación de Consultores de Estructuras (ACE) se encuentra en un profundo proceso de transformación interna mediante la propuesta «ACE-XXI». Esta iniciativa, aprobada en la última Asamblea General Extraordinaria, tiene como principal objetivo reformular los estatutos de la entidad para adaptarlos a las necesidades actuales del mercado profesional y potenciar su base social. Esta reforma, que entrará en vigor de forma plena el 1 de enero de 2027, es una respuesta estratégica a la evolución del sector de la consultoría de estructuras ya las necesidades de una base social que reclama una mayor distinción entre la valía profesional individual y la estructura empresarial. Para facilitar la transición, durante el resto del año 2026 se mantendrán las categorías y cuotas actualmente vigentes.
Adaptación a un sector que va evolucionando
La necesidad de esta reforma responde a cambios estructurales en el sector de la edificación y la ingeniería observados desde la crisis inmobiliaria. Actualmente, el mercado de la consultoría de estructuras se encuentra polarizado entre empresas muy grandes y despachos muy pequeños. En los primeros la consultoría de estructuras a menudo es una actividad más, generalmente incluida en un departamento que no tiene la autonomía para convertirse en miembro de la ACE, y el personal productivo tiene una elevada rotación, por lo que resulta difícil que la empresa haga socios a su personal, como si pasaba hace años.
Así, la estructura actual se había convertido en una barrera para profesionales que, pese a dedicarse a la consultoría de estructuras, trabajan en entornos como oficinas técnicas de constructoras, pequeños despachos de arquitectura que gestionan ellos mismos la estructura de sus proyectos o, como ya se ha mencionado, grandes ingenierías.
Asimismo, había cierta confusión entre los despachos/empresas que ofrecen los servicios de consultoría y los consultores como técnicos individuales. Para resolverlo, la propuesta ACE-XXI diferencia claramente a la persona física (el consultor) de la persona jurídica (el despacho), poniendo al profesional en el centro de la organización.
La nueva estructura: Calificación y Certificación
La propuesta de cambio se basa en dos pilares fundamentales que modifican la relación de los socios con la entidad: la Calificación Profesional de los individuos y la Certificación de Calidad de los despachos.
La nueva Cualificación Profesional para consultores
El nuevo texto estatutario redefine las tipologías de socios, situando al Socio Consultor de Estructuras como la base de la asociación, sustituyendo a la antigua denominación de Socio numerario. Esta categoría se vinculará a un sistema de calificación basado en la verificación del currículum académico y profesional y una entrevista personal, inspirado en modelos de prestigio internacional, como el Institution of Civil Engineers británico.
Los profesionales se clasificarán según su función y nivel de experiencia. Por lo que respecta a las funciones —que no son excluyentes—, se distinguirá entre el perfil Técnico (dedicado a proyectos y cálculos) y el perfil Directivo (dedicado a la gestión de empresas, despachos o departamentos). Por lo que respecta a la experiencia, se establecerán cuatro niveles claramente definidos:
- Júnior: Titulados universitarios, con la posibilidad de añadir la especificación ‘PG’ (Posgrado) o ‘MA’ (Máster en estructuras).
- Semi-senior: Profesionales con una experiencia demostrada de entre 2 y 6 años.
- Senior: Técnicos con una trayectoria de entre 6 y 10 años en el sector.
- Master: Profesionales veteranos con más de 10 años de experiencia profesional.
Para evitar trámites burocráticos innecesarios a los miembros actuales, la ACE propondrá una convalidación automática de oficio basada en la antigüedad dentro de la asociación y cargo que ocupan actualmente. Los asociados que no estén de acuerdo podrán presentar la correspondiente documentación para revisar su nivel.
Certificación de Calidad para empresas/despachos
En paralelo a la cualificación de las personas, los nuevos estatutos transforman el control de calidad obligatorio actual en una Certificación de Calidad de carácter optativo para despachos y empresas, pero altamente incentivado. Mientras que la cualificación profesional valida a la persona, la certificación valida los procesos del despacho y el resultado final (proyectos, informes, etc…). Esta certificación se articulará como un sello de calidad propio que los despachos podrán incorporar a su documentación técnica de forma análoga a otras certificaciones como la ISO 9000.
Aunque el trámite no es obligatorio, la asociación ha diseñado una serie de incentivos y limitaciones para promover su adopción. Los despachos certificados se beneficiarán de descuentos en las cuotas anuales de sus socios. El coste aproximado de la certificación será de unos 400€ con una validez de tres años, un importe que quedará compensado por el ahorro obtenido en las cuotas reducidas de asociado. Además, como medida de transición, los despachos que hayan superado el control de calidad actual de la asociación en los últimos cuatro años recibirán la certificación de forma automática.
Aquellas empresas que opten por no certificarse tendrán limitaciones significativas, como la imposibilidad de indicar sus campos de experiencia en la web oficial de la ACE o no poder optar a encargos gestionados directamente por la asociación, ya que la entidad no podría garantizar sus niveles de calidad.
Modelo económico y tarifas
La reforma comporta también una reestructuración de las cuotas para hacer el sistema más atractivo, equitativo y sostenible. La propuesta establece una cuota anual unificada para el Socio Consultor de 330 €, que en el caso de despachos certificados se verá reducida a medida aumentan los socios vinculados al mismo, como ocurre actualmente. Así, el tercer asociado tendrá una cuota de 225€, el cuarto, quinto y sexto asociado de 120€ ya partir del séptimo de 73€.
Como se ha explicado, la Certificación de Calidad de los despachos tendrá un coste de unos 400 € cada tres años. Y la Cualificación Profesional para los nuevos socios (o cuando quiera cambiarse de nivel), será de unos 150€, similar a la “matrícula” que ya pagan los socios numerarios cuando se dan de alta.
El objetivo es que los socios que ya cumplen con los controles de calidad periódicos no tengan que pagar más de lo que pagan actualmente. En cambio, el modelo penaliza económicamente aquellos despachos que no pasen la certificación, ya que tendrán que abonar la cuota base por cada asociado sin bonificaciones.
Calendario de implementación y despliegue
La ACE ha establecido un prudente calendario para la puesta en marcha de estas medidas. Durante lo que queda del año 2026, se mantendrán las categorías y cuotas actuales para permitir una transición ordenada. Se ha creado una Comisión del Reglamento de Régimen Interno (RRI) encargada de desarrollar los detalles técnicos de cómo se ejecutarán las certificaciones y validaciones de currículos.
Esta renovación de los estatutos pretende dar un nuevo empuje a uno de los objetivos fundacionales de la asociación, dignificar la profesión y asegurar que la ACE siga siendo el canal de comunicación de referencia tanto entre los consultores de estructuras como con las administraciones públicas y el resto del sector, manteniendo el prestigio técnico que ha caracterizado a la entidad desde su fundación.