El gobierno obliga a incorporar, con junio de 2019 como tope, esta metodología de trabajo en las licitaciones públicas de edificación y de infraestructuras
La forma de trabajar y de interactuar entre los diferentes agentes del sector de la construcción ha cambiado radicalmente en los últimos tiempos, gracias en buena parte a la implantación de la metodología BIM, que ha supuesto una verdadera revolución tecnológica tanto para la cadena de producción como para la gestión en la edificación.
El uso del BIM reduce costes, incrementa la eficacia del proyecto y facilita el trabajo colaborativo entre proyectistas, constructores, consultores de estructuras y demás agentes implicados, entre otras ventajas; todo eso parece estar convenciendo a cada vez más profesionales del sector, al menos en España, si bien el modelado digital aún no goza de una completa implantación y requiere de más tiempo de adaptación, según los expertos.
Va a contribuir a ello, bien seguro, el compromiso del Gobierno a incorporar BIM en los procesos públicos de licitación de obra a lo largo de los próximos meses. De hecho, hasta el pasado 12 de marzo, el uso de BIM en licitaciones públicas sólo era recomendado; a partir de diciembre de 2018 será obligatorio en licitaciones públicas de edificación y, pasado julio de 2019, también lo será en licitaciones públicas de infraestructuras.
Se espera, así, que la metodología BIM no sólo sea una herramienta útil y de futuro para arquitectos e ingenieros, sino que en menos de dos años se haya convertido en toda una realidad. Desde el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España se calcula que esta implementación, en nuestro país, será progresiva.
En cuanto a en qué consiste el modelado de información de construcción (Building Information Modeling), cabe destacar que se trata más de una metodología de trabajo que de un programa en sí. De hecho, engloba programas de diseño, medición, costes, planificación, etc. para que sea más sencilla la gestión del proyecto, a través de un modelo virtual idéntico al que se va a construir. Se usa para almacenar datos, realizar cálculos, gestionar información geométrica, realizar simulaciones previas, etc.
Vía y más información | SML – Smart-lighting.es / Plataforma arquitectura